Mercedes Prieto

Mercedes Prieto

Continuamos cantando y tocando en mi opinión porque es cantar, bailar y tocar, sobre todo para mí es más bailar porque forma parte de nuestra identidad, porque nos identifica como humanos y que estamos conectados con un pasado que nos proyecta en el futuro, y para mí todo el mundo tiene sus raíces y esas raíces están completamente conectadas con una sonoridad, la sonoridad que nos da la lengua en la que nos criamos y el sonido de las canciones que cantamos cuando nos criamos, cuando nuestra madre o nuestra abuela o la gente que está en nuestro pueblo o aldea o ciudad canta.

Para mí eso es como respirar, como tener la sangre que nos alimenta, es volver a tener momentos de felicidad absoluta porque es reencontrarme conmigo y con los otros a través del sonido y del movimiento. Como paso por muchos sitios intentando aprender con otros otras canciones, aprender un poquito más de su cultura, es una felicidad absoluta porque acabo por conocer mucho de lo que pasa y lo que pasó en cada sitio y eso hace que vea que hay muchísimas formas de representar nuestra visa y las cosas que nos importan realmente, pero al fin y al cabo son siempre las mismas, son dos o tres cosas que nos importan realmente, sobre todo tener cariño y amor y alguien con quien compartir, gente con quien compartir esas cosas, y el lazo de unión, esa forma que nos une de una forma muy especial es la música y la danza, para mí está claro que es así.

¿Por qué con flabiol? Pues porque es el instrumento que se asemeja mucho a la voz, entonces como siempre que intentamos recordar alguna canción o la intentamos tararear o la intentamos tocar con algún instrumento pues ese instrumento sería la flauta o el flabiol que es tal vez el que se parezca más a la voz.

Los materiales didácticos, los materiales pedagógicos para mí son fundamentales. Cuando ando por ahí buscando las cosas que nos unen a nuestras culturas siempre pregunto por esos materiales, porque claro, estoy un día, dos días a veces una semana en un sitio, pero si sólo escucho y sólo siento, después se me olvida y no consigo transmitirla a mis alumnos o a las personas con las que estaré en el sitio donde vivo, entonces para mí son fundamentales esos materiales porque de alguna forma registran esos contenidos, aunque sean fijos y yo sepa que, bueno, eso está ahí como linea base pero que después podemos interpretarlo de diferentes formas, pero sí está la melodía cómo va, si tiene muchas pausas, si es muy rápido... la base, la pauta está ahí, la letras están ahí, las indicaciones para el movimiento, si es un juego, si es una canción de bressol, una canción de embalar decimos en portugués o si es otra cosa. Todo eso influye mucho después a la hora de entender por qué se cantan así o por qué se baila así. Entonces esos materiales son fundamentales.

Y siempre que voy a los colegios me encuentro con el problema de los profesores que está ahí. Yo no bailo más con mis alumnos porque no tengo material. Vale, ¿no tienes material?, pues vamos a hacerlos. Entonces para mí esa era una prioridad, hubo un momento en mi vida que conseguí tener tiempo para hacer materiales y fue una felicidad absoluta porque estaba plenamente consciente de que serían importantes para algunas personas y sobre todo para mí porque intentaba, precisamente, dejar esa huella de las cosas que hago, que muchas veces son efímeras: bailar, bailas un momento, te ven y bailan contigo, pero al momento siguiente ya no está, entonces pues dejar constancia de algunas cositas, porque claro en un libro pues caben doce, trece, veinte como mucho pero hay ciento cincuenta mil posibilidades de combinaciones de pasos, de canciones de sonidos, de instrumentos, entonces los materiales, los discos, los libros, los videos son una herramienta fundamental sobre todo en estos días que vivimos de mucha tecnología en la que fácilmente te comunicas con una persona que está en el otro lado del mundo y le pasas la información si la necesita y la quiere utilizar con los materiales, y es una forma excelente de pasar esa información a los niños a los alumnos que tenemos en el cole, que están en una etapa de esponja, de absorción y que se acordarán seguramente con muy buenas memorias durante toda la vida de esas clases en las que bailaron, en las que cantaron y en las que aprendieron cosas que nadie más, en ningún otro sitio tuvieron oportunidad de aprender. Entonces los materiales para mí son muy importantes.

Aunque después no tengas que quedarte unido exclusivamente a la explicación que aparece en el material, eso es muy importante, que lo transmitamos, que podemos hacer variaciones, sobre todo si tenemos una finalidad pedagógica, si la música, el movimiento es demasiado rápido, un ritmo ternario, un ritmo 7/11, 9/11, estos ritmos balcánicos que son difíciles y no podemos pasarse lo a niños de tres, cuatro años, o más crecidos pero que no tienen aún habilidades motoras y rítmicas suficientes para acompañarlo, entonces: tendremos que hacer adaptaciones, simplificamos el paso, aumentamos el tiempo de cada paso y ya está, ya estamos bailando. Después, si tenemos tiempo para continuar, pues iremos perfeccionando, pero esas adaptaciones están bien. Claro que si yo doy una clase con finalidades históricas, antropológicas, etnocoreográficas y etnomusicológicas y todo eso, tengo que tener algún rigor y algún cuidado en contar la historia y decir, en este pueblo, pues a mí me lo pasaron así, se bailaba así, yo lo vi que se hacía así, siempre se hizo así y tiene que ser así. Pero en el colegio y cuando tenemos finalidades pedagógicas, que muchas veces son para enseñar la matemática o para enseñar la lengua o para enseñar la historia y la ciencia, pues desde luego utilizar esos materiales y adaptarlos, no quedarse centrado.

Mercedes Prieto

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David Reig Delhom

David Reig Delhom

1’80 de altura; calzo un 44; camiseta talla XL; unos 85 kgs. En función de la temporada; llevo gafas y el pelo largo. Además doy clases de música en secundaria desde hace 24 años, los últimos 19 en el IES Sanchis Guarner de Silla (València), donde dirijo un coro; participamos en el proyecto Com Sona l’ESO y muchas más actividades que realizamos desde el instituto; también soy socio de AULODIA, la asociación de profesores de música de primaria y secundaria de València; y estoy empeñado en difundir nuestra música tradicional porque creo, como muchas otras personas, que disponemos de un patrimonio musical y cultural inmenso, grandioso, colosal, extraordinario y casi infinito tanto en calidad como en cantidad. Por eso se me ocurrió la realización del proyecto Canta, toca i balla.

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