El flabiol en la escuela

Teresa Ortega

Introducción del flabiol en la escuela como alternativa a la flauta dulce.

El flabiol es un instrumento popular valenciano que a pesar de su uso constante a lo largo del tiempo, su conocimiento es bastante escaso. No obstante, y junto al resurgimiento de un interés por lo popular y tradicional de nuestra tierra, el flabiol empieza a tener una utilidad nueva: su uso como un instrumento melódico a aprender en las aulas de música de las escuelas valencianas. Pero cambiar la típica flauta dulce alemana por el flabiol no es un paso fácil para los maestros: el desconocimiento del instrumento, la falta de recursos o el miedo a los cambios en general, impiden la normalización del instrumento en la escuela.

Este trabajo intenta ser una herramienta útil para el maestro de música que tiene estas dudas. Proporciona la información necesaria sobre el flabiol valenciano y su uso en el aula para que la implantación del instrumento en la escuela sea un paso firme y decisivo en aquellos maestros interesados en preservar nuestra identidad musical a través de la educación musical en la escuela.

Descarga aquí el documento.
Descarga aquí la digitación del flabiol.
Descarga aquí la digitación del flabiol a dos caras.

Entrevista a Teresa Ortega, click aquí.

Teresa Ortega Ferrer

Publicado en El rincón del profesor y etiquetado , , , .
David Reig Delhom

David Reig Delhom

1’80 de altura; calzo un 44; camiseta talla XL; unos 85 kgs. En función de la temporada; llevo gafas y el pelo largo. Además doy clases de música en secundaria desde hace 24 años, los últimos 19 en el IES Sanchis Guarner de Silla (València), donde dirijo un coro; participamos en el proyecto Com Sona l’ESO y muchas más actividades que realizamos desde el instituto; también soy socio de AULODIA, la asociación de profesores de música de primaria y secundaria de València; y estoy empeñado en difundir nuestra música tradicional porque creo, como muchas otras personas, que disponemos de un patrimonio musical y cultural inmenso, grandioso, colosal, extraordinario y casi infinito tanto en calidad como en cantidad. Por eso se me ocurrió la realización del proyecto Canta, toca i balla.

Un comentario

  1. Pingback: Teresa Ortega - El flabiol en la escuela

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *